Si un virus estuviera infectando silenciosamente al mundo y tuvieras la vacuna, pero no la autorización… ¿expandirías la cura? ¿Y si en realidad el antídoto funcionara en contra? Miles de preguntas asaltan por segundo a la científica argentina Clara Fend en «Biovigilados» de Roxana Tabakman (Me gusta leer, 2017).
Algún punto del siglo XXI. En la intimidad de sus investigaciones en Londres, Fend sabe que está sola. La Organización Mundial de la Salud no desconoce el virus LPV (cuyos síntomas son similares a la gripe), pero no considera que atacarlo sea prioritario. Al contrario, Clara piensa que una mutación en el ADN del virus causaría una epidemia tan dolorosa como implacable. Dueña de la vacuna y desterrada a Francia, la científica comienza un camino propio para salvar al mundo de eso que no alerta a casi nadie, pero que avanza.
Así lo nota en su mapa de biovigilancia desarrollado en compañía remota de un hacker japonés que no sale de su casa porque solo sabe relacionarse con aparatos tecnológicos. Decidida, Clara distribuye clandestinamente su vacuna sin darse cuenta de que en realidad está repartiendo una mutación, un troyano inesperado que puede provocar trágicas consecuencias.
La ciencia, la medicina, la tecnología y un futuro posible se mezclan en este #LibroSuperRecomendado. Además de escritora y periodista, Tabakman es bióloga. Gracias a sus conocimientos logra consolidar una atmósfera tan verosímil que despierta los peores miedos. Una novela profunda y reflexiva que incluye tatuajes sensitivos para mantener sexo virtual, datos espolvoreados en la nube, ciudadanos que ignoran lo que padecen, laboratorios que manipulan los datos y buenas intenciones truncas.
Es necesario advertir que «Biovigilados» es una historia para sentarse a leer con paciencia y curiosidad. No será una lectura pasatista sino un entramado de información, ficción y tecnología que exigirá un lector atento y atrevido a hacerse preguntas. Si deslizan la imagen, les grabé un segmento para que sepan en qué tono está escrito.


