Cuando una pareja se derrumba no ocurre de un día para otro, la destrucción se construye y el resultado es “Feliz final”, de Isaac Rosa (Seix Barral).
Ángela y Antonio acaban de separarse. La mudanza reciente les duele, pero más los atraviesa la vida compartida que ya no será tal. Llegaron hasta el límite. Así arranca esta novela narrada por sus dos protagonistas mientras tratan de ponerse de acuerdo en lo que provocó la ruptura. De manera poco vista en las novelas, ambos discursos se yuxtaponen (se distinguen por el cambio de estilo en la tipografía) para reordenar -desde el presente hasta el pasado- los pedazos que expliquen la disección.
Es imposible no verse reflejado en los argumentos de ambos. Las experiencias más profundas y románticas, las cosas cotidianas que dotan a las parejas del código tácito, la primera pelea, los proyectos, los hijos… Ángela y Antonio ya no volverán a funcionar en esa dupla, aunque primero hará falta explicar por qué.
Leí a Rosa con cierto tedio al principio, aunque enseguida me fue envolviendo en el relato y atravesé el quiebre junto a los protagonistas. Cuántas veces necesitamos que alguien ponga en palabras aquellas cosas que vamos viviendo… ¿no?


