El premio Nobel de literatura argentino vuelve a Salas, su pueblo natal, para un homenaje. Lo que no espera es que el viaje se transforme en un tragicómico recomienzo. #PorQuéLeer «El ciudadano ilustre» de Daniel Mantovani (Ed. Me gusta leer, 2016).
El autor más aclamado de la era contemporánea nacional está de vuelta con una historia narrada en primera persona sobre su viaje a la Argentina. Salas, en la provincia de Buenos Aires, lo recibe con sus simpáticos vecinos, caricaturas de sobrevivientes al paso del tiempo y al aburrimiento. Según cuenta Mantovani, ahí están los personajes y los escenarios que lo hicieron huir despavorido de la pueblerina tranquilidad. Entonces… ¿a qué ha vuelto? ¿Qué sentido tiene el reencuentro con viejos amigos, un viejo amor…?
El libro es una emulación perfecta. Lo que el lector no sabe a simple vista -pero enseguida descubre- es que Mantovani no existe en realidad… aunque ahí está su excelente novela. Detrás del «gran autor argentino» están Gastón y Andrés Duprat y Mariano Cohn, productores y directores de cine que lanzaron la novela a la par de la película homónima. @elciudadanoilustre
Así, consiguieron crear un experimento único. Al divertido e irónico relato se le suma la posibilidad de verlo consumado en la pantalla grande.
«El ciudadano ilustre» contiene todos los spoilers que los que desean llegar a la película con sorpresas no podrán aceptar. Sin embargo, para los que saber datos de antemano da igual, es una excelente antesala. #LibroSuperRecomendable no solo por lo entretenido y lo atrapante sino por el enorme espejo que termina siendo. ¿Como quién nos miramos?


