¿Vieron los límites? Esta novela tampoco. Y lo que parecía ser una historia clásica (introducción, nudo, desenlace) se transforma en una oda a lo border.
#PorQuéLeer “Instrucciones para robar supermercados” de Haidu Kowski (Tusquets Editores, 2017) nos presenta a Franco, un joven repositor de supermercado de cadena descubierto robando nimiedades. La decisión empresarial es echarlo y su venganza apunta a reírse de las corporaciones comerciales. Es así que Franco monta su propio negocio y descubre su habilidad para los números. Primero empieza cambiando las etiquetas de productos caros para pagarlos menos. Luego, el sistema se perfecciona y el emprendimiento crece. ¿Hasta dónde podrá llegar?
Pregunta capciosa si las hay para un libro tan desobediente como este. Todos los parámetros permitidos -TODOS- se quiebran para darle paso a las más oscuras acciones. Nada queda en la fantasía: violencia (entre hombres y de género), prostitución, orgías, abusos, drogas, alcohol, xenofobia, viajes de excesos… Por momentos parece que Haidu Kowski se hubiera propuesto provocar la ira del lector. Lo peor es que, a pesar del desagrado que provocan los hechos, el libro es extremadamente atrapante. Desagrada y gusta. Mientras lo leía pensaba qué pasa conmigo para que quiera seguir a pesar de todo. ¿Morbo? ¿Curiosidad? ¿Asco? (La segunda pregunta era cómo se animó el autor a escribir algo así, cómo se lo mostró a sus seres queridos. Me lo sigo cuestionando).
La experiencia que significa leer “Instrucciones para robar supermercados” lo vuelven -lo digo con un poco de vergüenza también- un #LibroSúperRecomendable. Porque incomoda, porque sacude la aparente calma que nos rodeaba. Porque hecha sal donde se suponía que iba azúcar. ¿Estás listo para leerlo?


