Sos un detective. Te contratan para investigar un crimen. El crimen lo cometiste vos. Con este original argumento comienza “Sí, fui yo”, la novela policial de Damián Rovner (Editorial Hormigas Negras, 2018).
Cuando Antonio Grillo decide hacerse cargo de la investigación, sabe que la llevará a ninguna parte, para que la viuda nunca se entere de la verdad. Todo, en complicidad con el lector. Lo que este detective de mediana edad, venido a menos y con pocos buenos casos en su haber, no sabe es que el hombre asesinado estaba relacionado en un entramado corrupto y hasta la Policía está interesada en saber (¿o esconder?) la verdad.
La novela de Rovner resulta atrapante. Ese comienzo sorpresivo, sin dudas, deja pegado al lector desde la primera página. Después, a lo largo de la obra, el argumento tiene subidas y bajadas (mejores y peores momentos) y, a pesar de que el gancho del principio se afloje un poco, nunca se perderá el deseo de saber cómo Grillo esconderá su culpabilidad. Un logro para este autor con formación de trompetista, cantante, gestor cultural y miembro de @medarasmilhijxs y «Damián Rovner y los Fundamentales».
Interesante lectura: ágil, sensorial y abrasiva. Durante algunas páginas (especialmente las iniciales) la realidad del detective resulta tan agobiante que tuve que cerrar el libro, respirar profundo y volver a abrir. Si pasan la foto hacia la derecha les leo un fragmento.


